Conversación nacional cliché

2 Septiembre, 2015 - Ricardo Del Bufalo

—¡Épale compadre! ¿Cómo está la vaina? ¡Qué bueno verte!

—¡Igualmente, compadre! ¿Cómo está la cosa aquí en Miami?

—Bien, vale, echándole bolas. Y a ti, ¿cómo te está yendo con tu negocio allá en Venezuela?

—Bueno, bien, pero cada vez estamos peor. Tú sabes que conseguir los ingredientes cada vez es más difícil. Suben los precios a cada rato, ahora tengo que comprarlos a los bachaqueros por 20 veces su precio.

—Qué vaina, es que uno escucha unos cuentos. Y que ahora las compras no sólo son por captahuellas y terminal de cédula. Ahora y que la guardia nacional te revisa a ver si estas armado antes de entrar al supermercado…

—Coño, eso no lo sabía.

—¡Sí! Hasta te meten mano. Una amiga puso en facebook que le tocaron el culo, y por dentro.

—¿Le metieron el dedo?

—No vale, tampoco así.

—Es que ahora uno puede creer de todo. Como hay captahuella, también puede haber captaculo.

—Jajajajaja

—Jajajajaja

—Coño, qué vaina, es que el venezolano es un chiste para todo.

—Coño, sí.

—Y la inseguridad me han dicho que está peor que nunca.

—Es así.

—Un amigo vino la semana pasada de visita y se quedó en la casa. Me contó que casi lo secuestran, que un carro se le atravesó en la vía y se bajaron unos tipos armados. Pero él retrocedió y se salvó de vaina.

—Típico. Ese es el nuevo modus operandi. Conozco tres casos así este mes. Uno de ellos estaba saliendo de casa de su amante y lo interceptaron.

—Qué vaina. Adónde vamos a parar.

—Ya uno ni puede salir de casa de su amante tranquilo.

—Qué fuerte. Es que las cosas que uno lee de allá son horribles. Uno piensa que eso se está cayendo.

—Así estamos, es la realidad que vivimos.

—Triste realidad.

—Sí… Pero cuéntame. ¿Qué quieres hacer mientras estés aquí?

—Coño, no hablar de Venezuela.

—Fino, vamos para el mall.